lunes, 14 de diciembre de 2009

PRESERVACIÓN DE BIENES CULTURALES DEL TRANSPORTE EN LA PROVINCIA DE SANTA FE

AUTOR: Conservador de Museo Rolando N. Maggi,
Director del Museo y Archivo Ferroviario Regional de Rosario/A.R.A.R.

1) CONTEXTO HISTÓRICO, POLÍTICO, ECONÓMICO Y SOCIAL
Resultaría imposible entender la situación presente del Patrimonio Cultural del Transporte, en nuestro medio sin una noción de los procesos que llevaron al estado actual de cosas. Dada la naturaleza del evento se acotará el tratamiento de la materia al transporte guiado por rieles.

1.1) DESARROLLO DEL TRANSPORTE FERROVIARIO Y PÚBLICO GUIADO
El transporte guiado en la Provincia de Santa Fe, nació en la segunda mitad del siglo XIX con la instalación de ferrocarriles y tranvías. En 1863 se inició el Ferrocarril Central Argentino y de allí en más las otras empresas como el Oeste Santafecino, Buenos Aires y Rosario, Córdoba y Rosario, Santa Fe a las Colonias, Ferrocarril de Puerto Ocampo, Tranvía a Vapor de Rafaela, Compañía General, Rosario á Puerto Belgrano, Rosario á Mendoza, Compañía de Tierras, Maderas y Ferrocarriles “La Forestal” Ltda., etc. La nacionalización a mediados de la década de 1940 de las empresas de servicio público, llevó a la constitución de Ferrocarriles Argentinos/FA, quedando la Provincia dividida en dos administraciones principales: Ferrocarril Mitre en la Trocha Ancha y Ferrocarril Belgrano en la Trocha Métrica. Existiendo además una débil presencia en el sur del Ferrocarril Urquiza, de trocha media, extinguida a principios de la década de 1960. Asimismo en la Cuña Boscosa santafesina subsistía una fuerte presencia del ferrocarril particular de “La Forestal Argentina” de diversos anchos de vía menores o iguales a un metro, cuyo desmantelamiento se produjo entre las décadas de 1960 y 1970.
En la década iniciada en 1990, se producen a nivel nacional tres hechos determinantes: 1) La privatización de los servicios de cargas en diferentes empresas, mediante concesionamiento con participación accionaria estatal; 2) La eliminación de los servicios de pasajeros en el interior del país, manteniéndose en Capital Federal y Gran Buenos Aires concesionados con subsidio; y 3) La creación del Ente Nacional Administrador de Bienes Ferroviarios / ENABieF (hoy Organismo Nacional Administrador de Bienes del Estado/ONABE), actuante sobre aquello que no quedo afectado a las concesiones.
En cuanto al transporte urbano, desde 1872 complementó al ferrocarril, con la habilitación de la primera empresa de tranvías de caballo en la ciudad de Rosario, seguida algunos años después por otras en Santa Fe, Esperanza y Roldán. Los mismos fueron reemplazados a partir de 1906 con tranvías eléctricos en Rosario y a mediados de la década de 1910 en Santa Fe, en ambos casos como concesiones a empresas de capital extranjero. Tras un proceso de nacionalización –municipal y luego provincial- de los servicios, iniciado en la década de 1930 en Rosario, se arriba a la década de 1960, donde se procede a la destrucción sistemática de todas las redes tranviarias del país en una operación nacional destinada a instalar un monopolio del transporte público por automotor, de acuerdo a las imposiciones internacionales de la época. Santa Fe no escapó a esta situación y esto significó la desaparición de la mayor parte de los vehículos y la infraestructura provincial de transporte eléctrico y guiado por riel. Nunca hubo una política oficial de preservación de los bienes culturales del transporte público guiado, y no es exagerado afirmar que si algún testimonio sobrevivió fue debido a que nadie notó su existencia.

1.2) PRIMERAS ACTIVIDADES DE PRESERVACIÓN
1.2.1) Como primera expresión de protección del patrimonio que nos ocupa es necesario reconocer la creación y gestión de las colecciones (tanto de documentos como de objetos) propias de las empresas, entes públicos, organizaciones sindicales, etc., a lo largo y ancho de todo el territorio provincial. En ellas, hemos heredado algunas de las más relevantes fuentes organizadas de documentos y de objetos para conformar los museos que reflejen para la posteridad la historia del transporte por riel; pese ha que su razón de ser era de orden utilitario y no tenía nada que ver con el sentido actual de la preservación patrimonial. Como referentes inequívocos quedan las escuelas técnicas de “La Fraternidad”, el sindicato de conductores de locomotoras. También es preciso destacar que una significativa cantidad de testimonios, en especial de carácter documental y gráfico, forma parte de los museos, bibliotecas y archivos no especializados, archivos de editoriales (diarios) y en algunas colecciones temáticas como la de Birri en la ciudad de Santa Fe.
1.2.2) En Rosario, un primer intento de realizar un Museo Ferroviario y Urbano se esbozó a mediados del siglo XX, tras la desafectación del cuadro de la Estación Ferroviaria “Rosario Este”, para ser convertida en el “Parque de los Derechos de la Ancianidad” (Hoy “Parque Urquiza”), pero no prosperó.
1.2.3) Tras el cese de la operación de tranvías, a principio de la década de 1960, un grupo de ciudadanos rosarinos trató de preservar en estado operativo algunos de esos vehículos a fin de que prestaran un servicio interno dentro del Parque Regional Sur y otro dentro del Parque de la Independencia, pero todos sus esfuerzos fueron en vano, ya que desde el Ejecutivo se destruyó sistemáticamente los vehículos y las instalaciones fijas para venderlas como chatarra.
1.2.4) Una modalidad que tuvo relativa adhesión desde el punto de vista oficial, entre las décadas de 1950 y 1970, fue la de conservar como monumentos en plazas o frente a complejos ferroviarios algunos ejemplares de locomotoras de vapor que eran retiradas del servicio activo. Esta práctica permitió que sobrevivieran al desguace, pero implicó un gran deterioro de las mismas tanto por su exposición a la acción de los elementos como por hechos de vandalismo y robo. Pueden verse aún estos monumentos en las ciudades de Santa Fe, Rosario, Rafaela, Laguna Paiva, Pérez, etc.
1.2.5) Si bien no se trató de una actividad preservacionista sino en una cuestión de supervivencia, debido a que las inundaciones no permitían utilizar los deficientes caminos de la zona, es digna de mención la iniciativa mediante la cual un grupo de ex obreros de “La Forestal Argentina”, recuperaron en Mayo de 1973 en La Gallareta – Departamento Vera, un tren completo desechado y el ramal clausurado por esa empresa, para realizar servicios de emergencia hasta la estación Margarita del Ferrocarril Belgrano. Esta humilde experiencia, demostró cuan sencillo y útil puede ser conservar este tipo de material y la vía para su circulación. Si a posteriori de ese evento no se hubieran destruido tanto el tren como el ramal, el pueblo forestal contaría hoy entre sus escasos ingresos con un tren histórico - turístico original, con un costo de mantenimiento exiguo.
1.2.6) Durante la gestión de la Prefectura del Gran Rosario, se propuso en la década de 1970, realizar el Museo Ferroviario Nacional en la Primera Estación del Ferrocarril Central Argentino -conocida como Galpón Nº 10-, que se halla en la prolongación de calle España y las barrancas del Río Paraná. Este proyecto fue presentado a las autoridades ferroviarias nacionales y las mismas se interesaron por la idea, pero para materializarla en la Capital Federal, e iniciaron una política de reservar todo testimonio mueble considerado “valioso” de la historia ferroviaria del País. Los nefastos efectos e ideas que ocasionó esta decisión antifederal, llegan hasta nuestros días.
1.2.7) La Asociación Rosarina Amigos del Riel (A.R.A.R..) fundada en 1974 especificó entre sus objetivos estatutarios la Preservación Ferroviaria y Tranviaria, siendo en ese momento la única de su naturaleza en la provincia. La Asociación comenzó a incursionar en el tema de evitar el desguace de maquinaria y vehículos ferroviarios, tal como otras instituciones similares lo hacían en el resto del mundo. Sus miembros realizaban documentación mediante fotografías de las operaciones ferroviarias y su entorno, realizando por cuenta propia los primeros censos e inventarios de material histórico preservable en toda la región. A consecuencia de estos y gestiones ante Ferrocarriles Argentinos (FA), se obtuvo la adjudicación de la última locomotora a vapor que prestó servicios locales en la línea Rosario-Cañada de Gómez: la Nº1011. El vehículo fue seleccionado por su total identificación con la ciudad y la región, de la que fue una figura cotidiana por décadas. Se la protegió en los Talleres de Coches Rosario / Cruce Alberdi de Ferrocarriles Argentinos, y durante casi diez años se realizaron por parte de los asociados tareas de investigación, copiado de planos y otras gestiones a fin de restaurar el vehículo, con trabajo manual a cargo del personal ferroviario. Llegándose a obtener materiales sustitutos de faltantes por intercambio con entidades similares de Gran Bretaña. Simultáneamente y a fin de conformar un “Tren Histórico” se gestionó la reserva de los coches del “Tren Obrero” que unía diariamente la ciudad con los vecinos Talleres Pérez, a fin que, tras su radiación, se preservaran en estado original. Entre los eventos realizados en aquellos años, cooperando con entidades oficiales pueden mencionarse: la Exposición “El Tranvía” realizada en la Estación Fluvial en septiembre de 1982; el tren conmemorativo del Centenario del Ferrocarril Oeste Santafesino entre Rosario-Casilda, el 4 de noviembre de 1983, conjuntamente con el Centro de Estudios Urbanos del Rosario; la presentación en la Exposición Rural de Rosario en septiembre de 1988 del primer tranvía moderno fabricado en Argentina con componentes rosarinos -unidad de coches Premetro- junto a la empresa fabricante FIAT-Materfer; y la exploración de las vías férreas desde el Monumento Nacional a la Bandera hasta la Estación “Rosario Central” circunvalando la ciudad, con las autoridades provinciales y de Ferrocarriles Argentinos del Proyecto Circuito Metropolitano de Rosario en 1989, previamente a su puesta en servicio experimental.
1.2.8) En la década de 1980, la Asociación Ferromodelista Rosario (ASFERO), peticionó a Ferrocarriles Argentinos, un par de coches, una locomotora y la casilla de Encomiendas aledaña a la vía denominada “La Cotorra” de la Estación Rosario Central, a fin de preservarlas y constituir dentro de ellos una maqueta ferromodelista, réplica en escala de las instalaciones ferroviarias de Rosario y una biblioteca. Le fueron concedidos sólo un furgón postal y el edificio. La iniciativa funcionó hasta principio de los años ‘90 cuando, debido a los cambios que se produjeron a nivel gubernamental, se le pretendió cobrar un canon de alquiler retroactivo por parte de la empresa ferroviaria. Además el vehículo fue intrusado, destruido su artesanal contenido, y luego incendiado intencionalmente. Finalmente el Estado vendió los restos como chatarra.
1.2.9) En 1982 se inició la formación de la Comisión Mixta para el restablecimiento del Tranvía Histórico de Rosario, constituida por la Municipalidad de Rosario y la Asociación Rosarina Amigos del Riel, definida y declarado del Proyecto “De Interés Municipal” por Decretos los Nº6002/84 y Nº7871/90 del HCM. En su accionar se rescató del Río Paraná, el único tranvía prototipo sobreviviente, diseñado y construído en la ciudad. El objeto de la iniciativa en curso es restaurar el Coche Tranviario Nº277 y el circuito histórico cuyos rieles, granitullo y columnas de línea aérea de contacto son existentes, para unir las Estaciones “Rosario Norte” y “Rosario Central”; e involucra toda documentación y objetos ligados a la historia tranviaria de la ciudad, contándose con donaciones de empresas e instituciones locales y extranjeras, que han permitido financiar los trabajos realizados. El vehículo se halla en los Talleres Centrales Municipales, donde lo construyó en 1938 la Empresa Municipal Mixta de Transporte de Rosario/EMMTR. Durante el año 2003 se realizaron pruebas de rodadura y durante 2004 se terminaron los planos de todos, suspensión, cojinetes y sistema de lubricación de los mismos.

1.3) LA DÉCADA DE 1990: UN NUEVO ESCENARIO ECONÓMICO-POLÍTICO Y SUS CONSECUENCIAS
La decisión político-económica de privatizar las empresas públicas, a principio de los años ‘90s, y la creación de un Ente, administrador en teoría pero liquidador en la práctica, de los bienes excedentes de procesos de concesión, venta, y de reducción o eliminación de Organismos Nacionales para modernizar el Estado (Administración General de Puertos, Fabricaciones Militares, Fuerzas Armadas, etc.) -fruto de casi un siglo y medio de acumulación-, provocó una situación inédita: el patrimonio que siempre había protegido -mal ó bien- el Estado en sus dependencias, archivos, etc. por estrictas necesidades de servicio, es decir no necesariamente inventariado como Patrimonio Histórico-Cultural o Natural, y aún el inventariado como Patrimonio Cultural, pasó a ser objeto de ventas para meros fines recaudatorios de su propietario. Esos bienes fueron cotizados por una simple valuación contable, se les asignó su valor residual por haber sobrepasado ampliamente el período de amortización, y se evitó tomar en cuenta su valor histórico-cultural-natural. Para agravar la situación, esto se dio en concordancia con la eliminación del articulado restrictivo de la Ley de Contabilidad de la Nación a fin de facilitar las ventas descriptas previamente, y sin que se hubiera promulgado una Ley Nacional de Patrimonio u otra herramienta legal que amparara los bienes de los que el Estado Nacional se desentendía. Finalmente, fue aprobada por el Congreso Nacional en medio de la descomunal crisis económica de principios de esa década, la Ley Nacional 23.696 de Privatizaciones con un sólo Artículo, el Nº 11, que solicitaba al Poder Ejecutivo Nacional arbitrar los medios para preservar todo el Patrimonio Histórico, Cultural, y Ecológico de las empresas sobre las que se accionaría. El Poder Ejecutivo debía dictar la norma correspondiente y ponerla en práctica, a fin de evitar los daños que podían suceder. Como no lo hizo ANTES de que se iniciaran los grandes procesos socio-económicos que la Ley autorizaba, pasó lo que era previsible.
Esta sucesión de hechos abrió -de par en par- las puertas a la que probablemente sea la mayor enajenación y aniquilación legalizada llevada a cabo por un estado soberano sobre el planeta, de sus propios bienes culturales, naturales y de capital. Cuantiosas propiedades - muebles e inmuebles - de todos los argentinos, ante las cuales los bienes protegidos en todos los museos, monumentos y lugares históricos, de todas las jurisdicciones juntas, no pasan de ser una mera “muestra gratis”, tuvieron un destino incierto. Muchas pasaron a ser propiedad privada, otras fueron fundidas como chatarra, y en el caso de muchos ejemplares de arquitectura en madera y chapa sencillamente arrasadas.
Como para dejar bien en claro qué se ha sacado a la venta “por cuenta y orden, y en nombre del Estado Nacional -Presidencia de la Nación-”, bastan algunos ejemplos: decenas de “ex-puentes metálicos” sin uso, de los depósitos de Villa Constitución; la relojería completa instalada en el Taller del Señalamiento y Telecomunicaciones Rosario Norte, incluyendo decenas de relojes de estación y oficinas, mobiliario de roble, maquinaria y herramienta de precisión; toneladas de “ex-archivos” ubicados en el edificio de la Administración de los Ferrocarriles del Estado, en Capital Federal; ramales ferroviarios no concesionados con todo lo clavado y plantado; bosques enteros; miles de vehículos ferroviarios, vendidos por tonelada a los chatarreros, ó por unidad a particulares; mobiliario de oficina como para equipar centenares de escuelas, dispensarios y bibliotecas; etc. Uno de los rubros mas llamativos de esta política es que también se incluyeron –aunque no todas se remataron- las locomotoras a vapor y otros vehículos reservados para el Museo Nacional Ferroviario guardados en los Talleres Ferroviarios Rosario/Cruce Alberdi, Pérez, San Cristóbal, Laguna Paiva, Alta Córdoba, Junín, Campana, Tafí Viejo, etc., de forma tal que gran cantidad de ellas se hallaban en territorio santafesino. Para verificar todo lo expuesto, basta consultar los avisos “Clasificados” de todos los diarios del país, entre 1992 y 2003. Siendo convenientes “La Nación” ó “Clarín” ya que en muchos diarios del interior se dejaron de publicar, tras el fallo de la Justicia Federal de la Ciudad de Santa Fe del año 1996 favorable al pedido de la Asociación Amigos del Archivo General de la Provincia para evitar el remate de material histórico de archivo que contenía información relativa a Santa Fe. Salvo denuncias publicadas por la prensa y honrosas excepciones, ningún estamento oficial (gubernamental, judicial, educativo ó cultural), acusó cuenta de la magnitud de los acontecimientos, para actuar aunque fuera solamente “de oficio” en defensa del Bien Común.
Durante el año 2003 se efectuó un cambio en la Política del Gobierno Nacional que detuvo el accionar del ONABE como rematador y lo transformó en parte de un Plan Federal de Recuperación de los Servicios Ferroviarios y regularización de dominios.

1.4) GENOCIDIO CULTURAL Y SUICIDIO INTELECTUAL - ECONÓMICO
Para la destrucción masiva del Patrimonio Cultural y Funcional que nos ocupa participaron, necesariamente pero no exclusivamente, dos extremos sociales: El primero constituido por grupos económicos ligados a la actividad inmobiliaria y de los remates, que actuaron como agentes gubernamentales, contratados por concurso, sin responsabilidades políticas, y ejecutando acciones “por cuenta, orden y en nombre” del poder político legalmente constituido, bajo el “slogan”: “El Estado vende Bienes Innecesarios para su Gestión”. Este grupo con la formidable masa de bienes disponibles, viabilizó toda utilización posible en el corto plazo. El segundo grupo, es el ejército de excluidos sociales, obligado por la necesidad a tomar todo bien no protegido -mueble o inmueble- a fin de utilizarlo para su supervivencia. Como catalizador de muchas acciones, actuó el poder político de todos los signos que, se suma a este proceso ejecutando obras públicas sobre los inmuebles depredados, para sus campañas proselitistas. En ellas, se utilizaron importantes sumas de dinero que deberían haberse destinado a obras básicas de infraestructura y servicios necesarios; como por ejemplo el transporte público ferroviario de pasajeros, al que de paso colaboraron en destruir. En muchos casos, desechando proyectos ya elaborados tras costosos estudios oficiales, en una suerte de Suicidio Intelectual y Económico del País, para adecuarse a la que podríamos denominar “Cultura del Shopping y el automóvil”.
Una aproximación al mecanismo de destrucción podría esbozarse de la siguiente manera: 1) El Estado abandonó bienes inmuebles de altísimo valor urbano, estratégico e histórico-patrimonial, repletos de bienes muebles; 2) Los bienes fueron devastados por saqueos e incendios, sin que haya interés gubernamental en protegerlos; 3) Toda denuncia pública al respecto, fue rotulada como actos de “románticos del pasado”, “retrógrados”, “antidemocráticos”, ó “retardatarios del ingreso del País al Primer Mundo”; 4) Se permitió la intrusión indiscriminada, por parte de familias o individuos sin vivienda. Durante la misma, los bienes muebles contenidos son aniquilados por el uso, la intemperie, el saqueo y actos de vandalismo, 5) Entraron en escena, apoyados por organizadas campañas de difusión, planificadores oficiales e intereses inmobiliarios, pregonando “recuperar” de la degradación la zona afectada. Siempre el “Área a Recuperar” incluyó traspaso de las tierras públicas a particulares. Quienes lanzaron estas acciones de “Recuperación”, en general estuvieron ligados a reparticiones oficiales que deberían haber actuado oportunamente para previendo y evitando lo indicado en los puntos 1, 2 y 4; 6) Se preparó un marco jurídico y se negoció el traspaso de tierras -a título gratuito u oneroso- invocando la Ley Nacional Nº 24.146 entre las autoridades locales y nacionales, y simultáneamente la venta en licitación pública de una superficie importante que pasó del dominio público al privado; 7) Se desalojó de los intrusos, construyéndoles viviendas sociales. 8) Luego, a fin de sanear el área y abrirla a la “Renovación Urbana” se ejecutaron grandes obras o “Megaproyectos”. Sus diseños surgieron de concursos de dudosa transparencia, y/o de proyectistas elegidos de forma arbitraria, y/o sin respetar ningún procedimiento que les de legitimidad y/o fueron realizados por organismos públicos que no dieron participación a la ciudadanía, ni siquiera ante casos que implican cambios notables e irreversibles; 9) La población se apropió de las obras de carácter supuestamente imprescindible para hacerlas parte de su vida cotidiana, siguiendo postulados ampliamente difundidos en campañas masivas de concientización; 10) El Estado desaparece de escena y ni siquiera dispone vigilancia y mantenimiento adecuados, por la eterna excusa de que carece de fondos para hacerlo; 11) Olvidado el ciclo abandono-destrucción-intrusión-desintrusión-proyecto-construcción-costo en la opinión pública, la obra -ya apropiada en el uso por la ciudadanía- languidece y se deteriora hasta el próximo “Master Plan” para su revitalización.
En el período temporal de aproximadamente una década, la ciudadanía perdió, como mínimo:
a) El valor original del inmueble, incluído su valor de servicio en el caso del sistema de transporte ferroviario; b) Una parte significativa del espacio público supuestamente “recuperado”, ya que generalmente cada inmueble tiene áreas concesionadas para explotación comercial, que se terminan multiplicando por apropiación indebida del área pública circundante; c) Patrimonio natural, ya que mediante tala de árboles y eliminación de áreas verdes, se produce la apropiación indebida del espacio público por parte de concesionarios, sin que el ente de contralor correspondiente lo sancione. También es frecuente la promesa oficial de incrementar las “áreas verdes” y, al concluir las obras, entre pavimentos, estacionamientos de automóviles y predios “secos” se han consumido gran parte de la superficie intervenida; d) Todo el valor de los bienes muebles contenidos, no sólo a manos de los intrusos, sino también por las empresas constructoras que deben cumplir con montos y tiempos de ejecución de obra, determinando la destrucción de toda supervivencia no prevista que obstaculice sus metas. A ello se agrega lo vendido por el Estado, ya que el producto de la venta de los bienes que fueron enajenados se diluye sin un claro beneficio social; y e) El costo de los perjuicios que sigue recibiendo la ciudadanía por la dilación deliberada en la ejecución de obras de extrema necesidad, el de todas la viviendas que se debió construir para los intrusos y de las operaciones de traslado, y el costo financiero en caso de haberse tomado créditos.
Es necesario hacer énfasis en que, mediante este “modus operandi”, no solo se desintegraron conjuntos de bienes históricos de alto valor, esto implicó a la vez la desarticulación y en muchos casos la destrucción de Infraestructura Básica de Transporte tal como playas ferroviarias y antepuertos en los que el Estado Nacional invirtió por décadas centenares de millones de dólares, hoy reducidos en general a parques y paseos.
Procesos que cumplen un patrón idéntico al descrito se han verificado en todo el territorio nacional.

1.5) OTRAS CONSIDERACIONES
Contrariamente a todo lo ocurrido y para incrementar las contradicciones entre la ley y los hechos, la reforma de la Constitución Nacional de 1994, incorporó en los Nuevos Derechos y Garantías, el Artículo 41 que indica que ”Corresponde a la Nación dictar las normas que contengan los presupuestos mínimos de protección, y a las provincias, las necesarias para complementarlas, sin que aquellas alteren las jurisdicciones locales” refiriéndose “a la preservación de los recursos naturales, el patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales”.
En el mismo escenario analizado, se afirma un fenómeno auspicioso y positivo: la intensificación de la actividad de entidades intermedias - o en otros casos la formación de nuevas - tratando seguir la tendencia preservacionista del resto del mundo; las acciones de gobiernos locales y de grupos no organizados institucionalmente; e incluso empresas concesionarias con la inquietud de tratar de proteger este pasado cercano. Esa voluntad se ha expresado mediante toda una gama de acciones, orgánicas ó aisladas, pero en definitiva tratando de defender todo lo que quedara a su alcance y les fuera posible preservar. Esto se dio aún en casos en que se carece de conocimientos técnicos, y sin tener en claro qué clase de derecho se esta tratando de ejercer, simplemente se actúa en defensa de bienes que asumen como propios, o más bien como propios de la comunidad.
Es necesario destacar (aunque no como una justificación a la inacción) que no es responsabilidad primaria de quienes administraban Museos y otros repositorios de bienes culturales preexistentes, no haber realizado una organizada acción de defensa y rescate del patrimonio afectado, en general en un dominio ajeno a su conocimiento. Esto sucedió simultáneamente a que debían proteger, con escasos recursos, los bienes que estricta y legalmente se hallaban a su cargo. Además, el Patrimonio Industrial y la Arqueología Industrial no son muy reconocidos en nuestros ambientes culturales como integrantes de nuestro Patrimonio Cultural. Salvo en algunos casos, ese concepto se aplica exclusivamente a las Bellas Artes y la historia tradicional.
El País se empobreció, y lo continúa haciendo, en una magnitud incalculable por todo esto, pero como se creía que este proceso no afectaba a nadie en particular, sino “solamente” a la propiedad estatal de la cual se dice usualmente: “es de todos, no es de nadie”, muy pocos se preocuparon por lo que sucedió y lo que continúa sucediendo. Aún no se comprende hasta dónde esto es parte medular de las causas del calamitoso estado en que nos hallamos como Sociedad. Pero el daño hecho es imposible de cotizar, ni siquiera en miles de millones de dólares, la Argentina perdió mucho más que dinero. Precisamente por su naturaleza, ese daño es fundamentalmente irreparable.

2) INICIATIVAS CONTEMPORÁNEAS EN DEFENSA DEL PATRIMONIO ANALIZADO
2.1) INICIATIVAS GUBERNAMENTALES
Como consecuencia de la campaña organizada por entidades intermedias y el Intendente Municipal de la Ciudad de Santa Fe, Profesor Muttis, en defensa del Archivo Fotográfico del Ferrocarril de Santa Fe (F.C.S.F.), que se pretendía trasladar a Buenos Aires por parte de autoridades nacionales, un fallo del Juez Federal de Santa Fe, Dr. Dalla Fontana, evita su realización. A la vez, y ante una notable indignación popular, y la acción de la prensa que colaboró en su difusión notablemente, se realizaron en la Legislatura Provincial dos acciones:
2.1.1) Un Proyecto de Declaración propuesto en 1994, por el Senador Provincial, por el Departamento San Martín, Taborda contra el remate de bienes de Ferrocarriles Argentinos, que no prosperó.
2.1.2) La aprobación de la Ley Nro. 11.153, Decreto Promulgatorio Nro. 1.896 del 15 de julio de 2004, propuesta por el mismo Senador. La misma declara “Monumentos Históricos Provinciales” a TODAS las Estaciones Ferroviarias en el territorio de Santa Fé, y “De Interés Provincial” a todo bien mueble y documental histórico; delegando su cumplimiento en los Municipios y Comunas. Inmediatamente, fue esgrimida por muchos de ellos para proteger estos edificios fundacionales, así como los bienes contenidos en ellos de las pretensiones de saqueo del ENABIEF. Faltando aún la reglamentación de la misma, en la cual se está trabajando entre la actual gestión provincial, legisladores y las entidades dedicadas a la preservación ferroviaria.
A este respecto cabe acotar algunos comentarios ineludibles:
2.1.2.1) La mayoría de las municipalidades y comunas de la provincia han llevado a cabo intervenciones en su estación ferroviaria y otros edificios comprendidos en los cuadros de las mismas, tratando de conservarlos para utilizarlos con fines ajenos al ferrocarril tales como casas de cultura, museos, sede de reparticiones públicas, etc., a tono con el resto del país. Podemos catalogarlas, sin discriminar la cantidad de recursos empleados, en: casos con muy buen criterio, aunque en general no aplicando el concepto de restauración científica; casos en que los proyectistas han querido plasmar su paso por el lugar realizando alteraciones notables y frecuentemente irreversibles; casos de simple ocupación, con mínima intervención que han conducido al deterioro de los edificios; y casos en que, pese a inversiones de montos notables, se han llevado adelante acciones nocivas para los edificios, acelerando su degradación. En general estas acciones, muy resistidas por los ferroviarios cesanteados en la reforma del estado y que vislumbraban un futuro para el ferrocarril que incluyera nuevamente el servicio público de pasajeros, han sido las que han garantizado la supervivencia de los edificios. Donde no se dieron estas acciones, se verifica generalmente la intrusión o directamente la demolición de los edificios a manos de saqueadores.
2.1.2.2) La Ciudad de Rosario, que posee la mayor cantidad de estaciones ferroviarias en su Distrito, los mayores recursos económicos, técnicos y humanos, además de normativa importante en la materia, ha evitado invocar esta Ley en ámbitos oficiales y/o respetar su espíritu, en especial para la preservación de todo el Conjunto de Estación Rosario Central. El mismo incluye a la Primera Estación Ferroviaria de la Provincia y la más antigua del País, conocida como “Galpón Nº 10” o “Galpón Peñaflor” que ha sido ignorado deliberadamente como edificio de valor Patrimonial e Histórico. Tal es el nivel de empeño en utilizar este genuino patrimonio con fines meramente comerciales que, como es de público conocimiento, su situación desmbocó en el reciente escándalo del gimnasio de vidrio construido en un espacio público; el canon irrisorio; la playa de estacionamiento monumental donde se promocionaba un espacio verde; etc.
2.1.2.3) La Ciudad de Santa Fe posee la mayor estación ferroviaria de Argentina, fuera de Buenos Aires. Se trata de la Estación del Ferrocarril Belgrano situada sobre el Boulevard Gálvez. Este monumental edificio, conocido como Kilómetro Cero de los Ferrocarriles del Estado, fue sede de los mismos hasta que su traslado a Buenos Aires y supo tener un lujo desconocido en una estación de provincia. Sin embargo es hoy víctima del abandono y saqueo permanente. Hoy como ayer, está en el ojo de la más artera especulación inmobiliaria que promueve sistemáticamente una campaña donde se desacredita su gran capacidad operativa para el ferrocarril de pasajeros que debería retornar a ella, promoviéndosela para usos tales como “shopping”, casino, playa de estacionamiento, etc. Se sugiere que los trenes deberían llegar a la estación del Ferrocarril Mitre donde actualmente operan, soslayando el significativo detalle que durante la catástrofe hídrica esta estación estuvo con más de dos metros de agua dentro de sus instalaciones, mientras que la ubicada en Bvd. Gálvez, no se vio afectada en absoluto. Para el legítimo interés provincial y nacional, es imperativa su restauración y puesta en funcionamiento ferroviario de manera inmediata.

2.2) INICIATIVAS MIXTAS
2.2.1) Acciones de esta Asociación en defensa del Patrimonio Ferroviario local y regional.
En 1993, fue vendida a un particular por de agentes del estado, en un acto ilícito, la locomotora que se hallaba en proceso de restauración por la A.R.A.R.., esto sumado al incendio del coche-escuela matrícula S.O.600 en los terrenos transferidos al Municipio y a la exasperante inacción oficial sobre el Patrimonio en peligro, llevaron a la Asociación -acompañados por firmas de centenares de ciudadanos adherentes- a peticionar ante el Honorable Concejo Municipal (H.C.M.), a lo que el mismo accedió a: a) Solicitar al Ejecutivo la protección de la Primera Estación Ferroviaria de Rosario (FCCA - Galpón Nº 10); b) La de todos los edificios ferroviarios del ejido urbano señalados en un relevamiento con listado nominal, argumentos para su preservación y plano de ubicación (parcialmente); c) La declaratoria “De Interés municipal” de las actividades de la Asociación en pos de proteger el Patrimonio Cultural involucrado y su designación como custodia de los bienes rescatados para la concreción del Museo; y d) la constitución de un Museo y Archivo Ferroviario Regional. El mismo debería tener presupuesto y gestión municipal.
2.2.2) COMISIÓN PRO-MUSEO EN ROSARIO
2.2.2.1) Se obtuvo que el Intendente solicitara al Interventor-Liquidador de FA, el material inventariado por la ARAR, mediante Nota SPI Nro. 31/95, del 29 de enero de 1996 y que tuvo por consecuencia el Convenio Nro.490/96 y Decreto Nro. 1669 del 28 de Agosto de 1996 de colaboración recíproca entre el Intendente Municipal de Rosario y el Interventor-Liquidador de Ferrocarriles Argentinos para la preservar los bienes sugeridos.
2.2.2.2) El H.C.M. aprobó la creación del Museo del Transporte, la Producción y la Cultura Ferroviaria, por Ordenanza Nº6156/96 y en 1997 se estableció la Comisión pro-Museo, por Decreto del Ejecutivo Municipal (D.E.M.) Nº428/97, con representantes del D.E.M., el H.C.M., el Rotary Club Rosario Mitre,. la ASFERO y la A.R.A.R.
2.2.2.3) Se realizó el inventario del Convenio Municipalidad-ENABIEF, que fue enviado a la autoridad nacional, mediante Nota SPI Nº 34/98 del 27 de Enero de 1998, avalado por el Intendente y el Secretario de Planeamiento. La respuesta, con las condiciones que el Ente Nacional imponía para ceder en comodato los bienes solicitados fue recibida, pero la opinión municipal respecto a la misma nunca se comunicó a las entidades no gubernamentales participantes.
2.2.2.4) Las instalaciones asignadas originalmente por la Ordenanza de creación en el Parque adyacente al Centro de Desarrollo Urbano “Scalabrini Ortiz”, fueron demolidas por la Municipalidad de Rosario durante la conformación de la Comisión Pro-Museo y con la Ordenanza de creación del Museo ya vigente. Pese a contener el inmueble piezas únicas y de un costo millonario, como la mesa giratoria de locomotoras más grande y moderna del país, la cual fue cortada a soplete para realizar una fuente, hoy a la vez rellenada con tierra.
2.2.2.5) Se dictó la Ordenanza modificatoria Nro. 6469/97 del H.C.M., designando como nueva sede para el Museo al predio conocido como "Desvío Coches Rosario Norte". Realizado listado de necesidades básicas y el anteproyecto deseado fueron entregados al entonces Secretario de Planeamiento, el 13 de Abril de 1998, sin recibirse nunca una respuesta. Se proponía completar las vías, para el traslado de vehículos ferroviarios. Sus posibilidades de brindar condiciones de seguridad y disponibilidad de vías bajo techo, y su integración con el proyecto del Tranvía Histórico de la Ciudad, hubieran permitido una iniciativa valiosa dentro de la mayor austeridad. El predio fue intrusado, se dieron viviendas a los intrusos, y para evitar una nueva intrusión el mismo Municipio demolió la edificación, haciendo el resto los saqueadores, estando hoy el lugar en la ruina absoluta.
2.2.2.6) Se solicitó al Sr. Intendente Municipal, por Expediente Nº 2842/1999C de fecha 25 de Enero de 1999, la reserva y provisión de materiales de vía férrea provenientes de obras públicas municipales, ya que siendo de alto valor y totalmente reutilizables, son generalmente convertidos en chatarra.
2.2.2.7) La Comisión no se reúne desde hace largo tiempo, dado la escasa repercusión oficial para con cuatro largos años de trabajo voluntario.
2.2.3) La Defensoría del Pueblo de la Provincia de Santa Fe, se expidió para detener la entrega y destrucción de material histórico ferroviario, o su traslado fuera de nuestra Provincia, por la Resolución Nº386/96 del 29 de Febrero de 1996, junto al Ombudsman Nacional. Esa Resolución fue burlada ayer por los remates y los traslados de bienes, como el caso del "Tren Obrero" trasladado a la Ciudad de La Plata en 1998, y hoy por el saqueo, sin la más mínima acción por parte de los organismos gubernamentales involucrados.
2.2.4) Diferentes empresas privadas, entes públicos y particulares, brindaron material para preservar o hicieron saber que acordaban brindarlo cuando el Museo se hubiera constituido.
2.2.5) Es de destacar que la Municipalidad debía concretar un Museo solicitado por la ciudadanía y sus representantes; y la empresa adjudicataria del proyecto Área de Renovación Urbana "Scalabrini Ortiz" se obligaba a incluir, debido a una condición impuesta en el contrato un Museo Ferroviario en el mismo. Su realización, pese a tener edificio, patrimonio propio y fondos considerables para su ejecución, aún está inconclusa. Pese a ello, figura en el "Plan Estratégico Rosario" como Museo del Ferrocarril, sin mencionar al creado por las Ordenanzas.

2.3) INICIATIVAS PRIVADAS
La década de 1990 vio afianzar las actividades de entidades civiles o surgir a otras que, en toda la provincia, trataron de llenar el vacío oficial en la materia con su actividad vocacional y, en general, sin contar con fondos gubernamentales. Entre ellas se citan:
2.3.1) El Museo Ferroviario Regional de Santa Fe, con sede en el edificio Hume. Aquí se atesoran gran cantidad de objetos y pequeños vehículos, un importante archivo y biblioteca, y el Archivo Fotográfico del Ferrocarril de Santa Fe.
2.3.2) La Asociación Ferromodelista y de Amigos del Ferrocarril de Rafaela (A.F.A.F.R), con sede en la estación Rafaela del Ferrocarril Santa Fe, opera un coche motor y una autovía en una sección de vía férrea que a la vez conserva, además de otras actividades de restauración, ferromodelismo, biblioteca, etc.
2.3.3) La Asociación Ferroviaria Cañadense “El Tren”, tiene su sede y Museo en la Estación Cañada de Gómez, realizando permanente acción didáctica en especial con las escuelas de esa ciudad.
2.3.4) El Ferroclub Arequito, primeramente dedicado a proteger la estación ferroviaria convirtiéndola en museo, ha incorporado vehículos menores de vía, una locomotora de vapor y un furgón.
2.3.5) Las Escuelas Técnicas “La Fraternidad” de Vera, que conserva como Museo en su sede su material didáctico y realiza permanente acción y difusión cultural con las escuelas de esa ciudad, y “Carlos Gallini” de Rosario, que conserva su patrimonio histórico y a la vez continúa formando nuevos conductores de locomotoras.
2.3.6) El Ferroviario Club del Central Argentino (F.C.C.A. de la ciudad de Pérez, tiene su sede en Cabín de señales de la estación homónima. Se crea con el fin de restaurar la Locomotora Nº 191 del Ferrocarril Central Argentino, luego de que un movimiento popular en esa localidad, encabezado por el intendente de turno, evitara que fuera trasladada a Buenos Aires. Sus actividades incluyen actualmente los trabajos de restauración de otros materiales.
2.3.6) El Museo “Escribano Alfredo Rueda”, tiene su sede en la estación Rueda y ha incorporado una serie de vehículos menores, una locomotora tanque de vapor y un guinche a su patrimonio.
2.3.7) La A.R.A.R. realizó por cuenta propia y gracias al Ferrocarril Belgrano Cargas S.A., su humilde Museo y Archivo Ferroviario Regional en la Estación Central Córdoba. En él, desde 1994, se conservan, investigan y difunden colecciones que al presente se conforma con un discreto patrimonio, y un Archivo y Biblioteca con mas de diez mil documentos catalogados, que se amplía a diario con donaciones. La actividad comprende: ferromodelismo, visitas al museo, proyecciones, conferencias audiovisuales, charlas en instituciones educativas, etc. Desde 1995, se realizan Exposiciones con unos 5000 visitantes promedio en cada una. La División Multimedia y Publicaciones opera el sitio de Internet: www.arar-cc.org / “Rieles Rosarinos” y ha publicado un Disco Compacto "Ferrocarril Oeste Santafecino - Álbum Fotográfico 1887", los libros “Ferrocarriles en Rosario” y “Trolebuses Rosarinos”, así como otras ediciones.
En el año 1996, la entidad organizó el Primer Encuentro Federal de Preservación Ferroviaria. A este concurrieron entidades de todo el país, y en el se sentaron bases acordadas en común de cuales serían los postulados a seguir en un plan nacional de conservación del Patrimonio en cuestión. En especial tomando en cuenta que Buenos Aires, contaba con el Museo Nacional Ferroviario en la órbita oficial, el cual languidecía en medio de la situación arriba detallada, y además en esa ciudad tenían sede entidades civiles que, al tener excelente relación con el gobierno central pretendían disponer de todo bien histórico ferroviario (vehículos, literatura, documentación técnica, iconografía, etc.) en sus sedes, interpretando que el resto del país no se interesaba, no debía, o no podía disponer de la parte del mismo que le correspondía por historia.
En las conclusiones del Encuentro, quedaron rubricadas por las partes algunas ideas fundamentales, aunque difíciles de plasmar sin apoyo y decisión política oficial: 1) Promover una distribución regional y federal de los bienes, de forma tal que se distribuyeran en el Paisaje Cultural que les dio origen o en el cual prestaron servicio, garantizando su integridad; 2) Propender a el uso cuidadoso de las instalaciones ferroviarias desocupadas de manera tal que, si retornaran los servicios públicos de pasajeros, las mismas siguieran sirviendo a su fin primigenio; 3) Fomentar el intercambio de información entre entidades, principalmente el epistolar y mediante el uso de Internet; 4) Peticionar ante las autoridades de toda índole medidas de protección del patrimonio involucrado, con expresiones de aval interinstitucional, incluso con entidades similares extranjeras y en especial latinoamericana; y 5) Continuar promocionando ante toda la sociedad al ferrocarril, no como un eco nostálgico, sino como la formidable herramienta de desarrollo de los pueblos y protección del medio ambiente que es. Y como primer paso, se incluyó taxativamente en las Conclusiones la petición a las autoridades para que el Puente Rosario – Victoria se ejecutara como vínculo ferrovial.
2.3.9) Se están conformando entidades afines en Funes, Casilda, San Gregorio, etc.

3) CONCLUSIÓN
El Patrimonio del Transporte por Riel, no tiene solamente un valor Histórico-Cultural. Frecuentemente, se lo desvirtúa utilizando términos tales como “emblemático”, y se pretende asociarlo exclusivamente a algo ya superado y que no ha de volver, intentando dejar sólo vestigios decorativos en la trama de las ciudades. Quienes lo hacen, caen en el error de pretender destruir una red organizada y perfectible de transporte, incluida dentro de la urbanización, con conexiones potencialmente veloces hacia todas las poblaciones cercanas, tal como es práctica habitual en el mundo hoy. Si nos remitimos por ejemplo, al último Estudio del Transporte Público del Área Metropolitana de Rosario realizado en 1998, hallaremos clarísimas advertencias sobre la necesidad de rehabilitación de la infraestructura ferroviaria existente.
No faltan medios, ni dinero, en ámbitos oficiales; ni la voluntad de colaborar en el ámbito privado; ni los conocimientos tecnológicos en ambos o nuevos instrumentos legales. Falta la decisión política y buena voluntad, para lograr canalizar los esfuerzos realizados, a fin de ejecutar entre todas las partes, no sólo un auténtico rescate del Patrimonio analizado y la creación efectiva del o los Museos necesarios, sino una cerrada defensa del Bien Común en peligro. En especial teniendo en cuenta que, lo que podremos proteger es un simple resto de lo que hasta ayer dispusimos y nos dejamos robar.

domingo, 6 de diciembre de 2009

PARA QUIENES QUIERAN VIAJAR A MENDOZA EN TREN

Les informamos de la corrida del Tren Nacional por la Paz y la No Violencia, saliendo de la estación Retiro (Buenos Aires) el 30 de diciembre de 2009, teniendo como destino la ciudad de Mendoza.
A continuación, incorporamos el link de "Satélite Ferroviario", de nuestro amigo Fede Pallés, en donde está toda la información necesaria:

http://www.sateliteferroviario.com.ar/horarios/mendoza.htm

sábado, 21 de noviembre de 2009

COMUNICADO DE FERROCLUB TRASANDINO (MENDOZA)

Amigos :
Lamento a través de este medio tener que comunicarme con Uds, para solicitarles vuestra ayuda ante una situación más que desagradable ocurrida en nuestra provincia, que para nosotros los miembros del FERROCLUB TRASANDINO –MENDOZA. ( por favor leer bien el nombre) es terrible.
El día jueves 12 se hizo presente en el predio de Vías y Obras del FCG Belgrano – SOESA, un funcionario con integrantes del Ferrotur Trasandino de Maipu, con el mismo objetivo de siempre, no muy loable por cierto:
ADUEÑARSE de elementos que el FERROCLUB TRASANDINO MENDOZA ha RESGUARDADO, PROTEGIDO Y PUESTO EN VALOR desde hace más de DIEZ AÑOS. Material que SIEMPRE ha sido AMBICIONADO por estos señores y que insistentemente piden para sí, aunque saben que no tienen ningún derecho sobre él.
Yo me pregunto, y creo no estar equivocado ¿qué sucedería si mañana a cualquiera de nosotros se le ocurriera pedir elementos que Uds. custodian y que nos los lleváramos?.
Pues bien el Ferrotur Trasandino, con el Sr. Spinello a la cabeza, pretende y digo pretende porque estamos dispuestos a no permitirlo, hacer esto en contra del FERROCLUB TRASANDINO – MENDOZA.
Nunca hablé de una institución “hermana” y lamento, ante estas circunstancias, tener que hacerlo ahora. Desde que el Sr. Spinello y su gente se puso en contacto con nosotros, antes de crear el Ferrotur Trasandino, sólo hemos tenido con ellos gestos de buena voluntad. En el año 2004, a pedido de uno de sus actuales socios, llevamos todos nuestros objetos a una muestra al Instituto IMEI de Maipú, donde él es docente y sin exigir ninguna retribución monetaria. Colaboramos en tareas de conservación del ramal A-12 (tenemos fotografías que así lo prueban).En la una de las muestras ferroviarias invitamos al Sr. Spinello a que presentara el vehículo que había construido. Incluso le hicimos un préstamo en dinero (tenemos el recibo firmado por él ) para la reparación de dicho vehículo, dinero que nunca nos fue devuelto.
Realmente es muy preocupante ver como se manejan estos señores. Con una falta total de respeto y consideración uno de sus miembros, dijo en cierta oportunidad: "no te preocupes a estos en un año le sacamos todo".
Siempre tratan de sacar ventaja del trabajo de otros. Incluso a la hora de elegir su nombre. Teniendo en cuenta el buen nombre del FERROCLUB TRASANDINO - MENDOZA, buscaron algo que suene igual. El parecido no es casual. Apelan al equívoco de la gente. Esto se vio claramente cuando en agosto de 2007, luego de que en la edición de julio de la revista Cima, (publicación de gran tiraje que llega a varias provincias) había salido una nota sobre nuestra institución, hicieron una denuncia a la Dirección de Patrimonio. Acusaban a la empresa SOESA de estar llevándose material histórico. Lo que en realidad no era cierto. La empresa se estaba llevando a Córdoba chasis de zorras en desuso para su reparación. Algunas personas que se habían enterado, nos preguntaban qué problema habíamos tenido con la empresa.
Puedo seguir enumerando situaciones. En la reunión de Córdoba ví que la carpeta que entregaba el Sr. Spinello, tenía en su tapa una imagen de "nuestra" ambulancia a la que ellos llaman "Omnibus Vía Nº 1" y que según dicen en una nota aparecida en la revista Presente “ ya les ha sido concedida.”
Preocupado por ello y sin mencionar ninguno de estos incidentes, el 13 de marzo de 2009, envié a las autoridades que correspondía una encomienda. En ella remití toda la documentación vinculada a la Ambulancia Ferroviaria Ford A 1929, y al trabajo de nuestro Ferroclub en relación a ella y por supuesto solicitando su tenencia legal.

Y Uds. se preguntaran porque no hablé antes Simplemente porque siempre hemos sido respetuosos de los espacios y trabajos de cada grupo. Y porque nuestra institución no quiso llevar todos estos problemas "domésticos" a oídos de Uds. y mucho menos a las reuniones nacionales (Córdoba, Rafaela, Buenos Aires) Hoy mirándolo retrospectivamente debo decir que tendríamos que haber advertido de todas estas irregularidades. .
Y hay más. Y grave, mucho más grave de lo que puedan imaginarse. Ayer en horas de la tarde recibí un llamado del sr. Spinello informándome que el vehículo que habíamos solicitado (la ambulancia) y sobre el cual ,según nuestra opinión, no les asiste derecho alguno, será retirado el próximo mes del predio donde se encuentra, lugar donde nosotros lo hemos cuidado y protegido por más de 10 años.
Y para decirme, entre otras cosas, y con un total desparpajo que, gracias a lo que nosotros habíamos hecho ( mandar un mail el día 16 de noviembre a quienes correspondía) yo personalmente y el FERROCLUB TRASANDINO – MENDOZA “estamos en la lista negra de … ,llamá a ver si te atienden”.
En ese mail no hicimos más que decir la verdad, que es como siempre nos hemos conducido. Lo peor de todo es que no sólo dijimos y decimos verdades sino que tenemos pruebas.
Sinceramente amigos, me cuesta creer que quienes toman las decisiones puedan tener actitudes propia de oscuros momentos de la historia de nuestro país, de listas y proscripciones, que según entiendo han sido superadas. No se si soy iluso o todavía confío, y esto me lleva a desestimar los comentarios vertidos por este señor. Pero a esta altura de las circunstancias a veces tengo la sensación de que vivimos en el “reino del revés”
Por favor, no crean que con esto que nos estamos victimizando. Al contrario. Pretendemos que esto que nos ha ocurrido a nosotros NO SE CONVIERTA EN UN FENÓMENO NATURAL y HABITUAL Simplemente les pedimos nos apoyen por la injusticia que se ha cometido hacia nuestra institución .
Por último, debo decir que: si por decir la verdad, trabajar por la cultura, defender el ferrocarril y su gente, desde nuestro humilde espacio, yo y la institución que presido estamos orgullosos de estar en una “lista negra”. Y que a pesar de todo, SEGUIREMOS TRABAJANDO, al igual que todos Uds., apostando al trabajo mancomunado, solidario y respetuoso.
Desde ya les agradezco a Uds. su atención
Los saluda cordialmente
Prof. Rubén Adrián Lepez
Presidente Ferroclub Trasandino - Mendoza
Contactos:
www.fctrasandino.com.ar
E mail: fctrasandino@yahoo.com.ar
DESDE LA A.R.A.R. NOS SOLIDARIZAMOS CON LOS COLEGAS Y AMIGOS DE FERROCLUB TRASANDINO, POR QUIENES GUARDAMOS PALABRAS DE RECONOCIMIENTO Y AFECTO POR SU TRAYECTORIA Y HOMBRÍA DE BIEN. ESTAMOS SEGUROS QUE ESA VOCACIÓN DE TRABAJO Y HONESTIDAD HABRÁN DE PRIMAR EN LAS AUTORIDADES NACIONALES, A LA HORA DE DISPONER QUIÉNES SON LOS LEGÍTIMOS DEPOSITARIOS DE AQUELLOS BIENES RESCATADOS Y RECUPERADOS CON TANTO ESFUERZO.

domingo, 8 de noviembre de 2009

“EL TREN” CONTINÚA HACIENDO HISTORIA


La Sra. Intendente de Cañada de Gómez, Dra. Stella Maris Clérici, presentando a Don Ángel Benetti

El día 6 de noviembre próximo pasado se llevó a cabo la presentación de un Video Documental titulado “Historia del Ferrocarril en Cañada de Gómez”. Gracias a la invitación de nuestra colega Asociación Ferroviaria Cañadense “El Tren”, una delegación de la A.R.A.R. concurrió a primeras horas de la noche al Salón “Santa Cecilia” de aquella pujante ciudad de nuestra provincia, donde se realizó el estreno de la obra de nuestro amigo y presidente de la entidad ferrófila, Angel Benetti.


Nutrida concurrencia en el Auditorio Santa Cecilia


Don Ángel Benetti, haciendo uso de la palabra.

Una considerable cantidad de público colmó las instalaciones, dando un magnífico marco al acto que fue abierto por la intendente municipal Stella Maris Clérici, a quien le siguió en el uso de la palabra Angel Benetti, quien reseñó mediante emocionadas palabras la profunda raigambre ferroviaria de la localidad, además del apoyo desinteresado que tiene por parte de la Comunidad, el singular emprendimiento dedicado a preservar y destacar la presencia y significación del Riel para toda la zona circundante. La función fue culminada con la proyección de la Obra, que abunda en testimonios gráficos y documentales así como es matizada con fragmentos de noticiarios cinematográficos de época, obteniendo al final un prolongado aplauso.

La delegación de la A.R.A.R., acompañando a nuestro anfitrión cañadense.


Con posterioridad, se sirvió a los invitados un refrigerio, tras el cual nuestra delegación fue invitada por los amigos de “El Tren” a realizar una breve pero estimulante visita a las dependencias de la estación local, donde la Asociación tiene establecido un magnífico museo abundantemente dotado con elementos, objetos y documentos testimoniales de la historia ferroviaria local, regional y nacional.
Vayan nuestras más sinceras felicitaciones para Angel Benetti y sus colaboradores, tanto por la nueva realización (que contó con el eficaz apoyo de la municipalidad local) como por la permanente labor que realizan a favor de la difusión de la historia y futuro del ferrocarril.

(Texto y fotografías: Carlos A. Fernández Priotti / noviembre de 2009.-)

miércoles, 2 de septiembre de 2009

viernes, 21 de agosto de 2009

CENTENARIO DE LOS TRANVÍAS ELÉCTRICOS DE CÓRDOBA


La Asociación Rosarina Amigos del Riel informa que adhiere y participa a los festejos en homenaje a los 100 Años del VIAJE INAUGURAL del Tranvía Eléctrico de Córdoba, que se están efectuando en esa capital.

En diciembre de 1906, las autoridades municipales cordobesas dieron autorización al señor John E. Steward, representante del consorcio inglés Compañía Constructora Tramways Eléctricos de Córdoba Ltda. de Londres, para poner en movimiento los tranvías eléctricos de Córdoba. El concesionario obtuvo permiso el 4 de diciembre de 1906, para hacer correr sus coches por las antiguas vías del Tramway (Tranvía de caballos) Argentino, que Benjamín Domínguez había inaugurado en 1883. La concesión fue otorgada el 29 de abril de 1907, y el 20 de agosto de 1909 se realizó el ensayo del moderno tramway eléctrico, y dos días después se inauguró oficialmente con la presencia de autoridades, funcionarios e invitados especiales. Años después surgió la “Compañía Constructora de Tranvías Eléctricos de Córdoba, Argentina”, de capitales americanos, la cual adquirió todos los recorridos. Luego de varios años de esplendor y de décadas de prestar servicios en forma ecológica y segura, el 8 de octubre de 1962 se dispuso el reemplazo del sistema tranviario por servicios cubiertos íntegramente por ómnibus. Hoy, la Asociación Amigos del Tranvía de Córdoba, creada en 1994, se encuentra abocada a la recuperación y preservación de una línea histórico-turística, para lo cual en 1998 adquirió en Lisboa, Portugal un tranvía construido en 1906 en los Estados Unidos, y por iniciativa de la misma se ha declarado “Año del Centenario del Primer Tranvía Eléctrico de Córdoba – 1909- 2009” , durante el cual se desarrollan diversos actos en homenaje al tranvía eléctrico de la capital mediterránea, a sus impulsores y a los trabajadores tranviarios.

LOS ACTOS
20 de Agosto 15,30 horas - Descubrimiento de una Placa recordatoria en la ex – Estación de la Compañía Tramways Eléctricos de Córdoba sita en calle Mariano Moreno casi esquina Duarte Quirós. Actuación de la Banda de música de la Policía de Córdoba.



21 de Agosto 20,00 horas - Presentación del Entero Postal alusivo al Año Centenario del Tranvía Eléctrico emitido por el Correo Oficial de la República Argentina y aplicación de matasellos conmemorativo, en el Centro Cultural General Paz, ubicado en Cnel. Pringles 420, y exposición de la Asociación de Coleccionistas de Autos Antiguos de Córdoba.

Hasta el 31 de Agosto de 10 a 20 horas – Gran Muestra plástica, fotográfica, modelista y museológica “Los 100 Años del Tranvía Eléctrico de la Docta ”, en el Centro Cultural General Paz, co-organizada por el Museo Histórico Provincial de Rosario “Dr. Julio Marc” y la Asociación Rosarina Amigos del Riel. Entrada Libre.

11 de Septiembre, 19.30 hs., conferencia de José María Colautti: “Medios de movilidad guiadas en las ciudades modernas”, y 8 de Octubre, 18.30 hs., conferencia de Mario Spadotto: “Tranvías, nueva matriz urbana”, Sala Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Córdoba, Gral. Artigas 74. Entrada Libre

lunes, 17 de agosto de 2009

EL TRANSPORTE Y LAS TRAZAS FERROVIARIAS

La ciudad de Rosario y su Area Metropolitana conforman en la actualidad, por su población, uno de los dos mayores conglomerados del interior de la Argentina, con cifras próximas al millón y medio de habitantes. Factores tales como el crecimiento vegetativo, pero en especial el desarrollo de la industria y los servicios, aparejado al incremento de la migración interna, han caracterizado la progresiva ampliación de las manchas urbanas, hecho que se ha evidenciado en especial fuera del ejido municipal de la ciudad cabecera, con una conversión de antiguas zonas rurales o peri-urbanas, en barrios de concepción pública o privada, además de una paulatina densificación de la edificación en los sectores más céntricos de la mayoría de las localidades.
Tal como ocurre en el resto del mundo, el fenómeno antes descripto presenta un aspecto especialmente sensible en el problema de los desplazamientos de la población, que afecta tanto al transporte público masivo como al particular. Los tiempos de viaje entre cualquiera de los centros urbanos del Area Metropolitana entre sí, y entre aquellas y la ciudad de Rosario, han sufrido un aumento notorio a la luz de diversos análisis retrospectivos. Si bien este aumento se advierte de manera más contundente en el caso del transporte público, este problema también afecta a los desplazamientos en vehículos particulares, en especial si se trata de acceder al área central de Rosario.
Y es precisamente en este sector donde no es posible la realización de obras viales que permitirían reducir de manera apreciable los tiempos de viaje. La trama urbana central de Rosario no admite —dentro de un horizonte racional de niveles de inversión— la construcción de nuevas avenidas o autopistas que darían una solución al problema, y según la experiencia en la materia a nivel mundial, quizás inclusive contribuirían a agravarlo, dado que la existencia de tales facilidades incrementarían el atractivo para el uso de los medios de movilidad que son menos eficientes en cuanto a la ocupación de superficie, y que también se caracterizan por su alto grado de contaminación ambiental, acústica y estética, además de mayores índices de siniestralidad e impacto urbano, y que llevan implícitas operaciones de demolición de sectores urbanos de alta densidad de ocupación, algunos de valor cualitativo dentro del patrimonio arquitectónico de la ciudad.
Disponibilidad de medios.
Una clave para resolver el problema pasa por identificar cuáles infraestructuras de movilidad urbana poseen en la actualidad suficiente capacidad ociosa para admitir una transferencia de los flujos de transporte que ya se encuentran saturados o en vías de ello, habida cuenta que también se debe planificar a este respecto con un horizonte de décadas por delante. Un caso notorio es el de las líneas ferroviarias que convergen sobre la ciudad, cuyos radios coinciden precisamente (por factores de anticipación histórica) con los principales corredores de movilidad dentro del Area Metropolitana.
Especialmente para el caso de las líneas de trocha ancha, la ciudad de Rosario ya contó en su tiempo con un sistema ferroviario para pasajeros de corta y media distancia que tuvo su cabecera en la Estación Rosario Central, del Ferrocarril General Mitre. Hasta mediados de la década de 1970, un promedio de 76 trenes diarios partían o arribaban a esta terminal estratégicamente situada apenas a siete cuadras de la intersección céntrica por excelencia, peatonal Córdoba esquina Corrientes. Algunos corredores contaban con una notable oferta de servicios (aún para los parámetros actuales, a casi 35 años transcurridos desde entonces) por ejemplo: unas 17 frecuencias diarias hacia Cañada de Gómez y 13 a Casilda.
Lamentablemente, la política de transporte adoptada por el gobierno nacional a partir del golpe de Estado de 1976, en vez de asimilar las experiencias internacionales que ya se empezaban a materializar luego del embargo petrolero de 1973, optó por erradicar los servicios ferroviarios metropolitanos y regionales de todo el interior del país. El ejemplo seguido por otras naciones, en el sentido de dedicar inversiones a la progresiva reconstrucción y modernización de las instalaciones y servicios ferroviarios, no fue atendido sino que en cambio se siguió una política diametralmente opuesta, que no fue alterada luego del regreso de la democracia, y que tuvo su conclusión con el desmantelamiento de la empresa ferroviaria estatal, a principios de la década de 1990.
Perspectivas y responsabilidades de cara al futuro.
Sin perjuicio de abordar en un futuro artículo el tema relativo a la necesidad de la reintroducción de un esquema de transporte de estas características, es interesante destacar que, en la actualidad, la perspectiva de contar con tales servicios de carácter metropolitano o regional para pasajeros en nuestro medio, cuenta con la favorable circunstancia de que, con pocas excepciones, las trazas ferroviarias han conservado su integridad, y a la vez disponen de una capacidad ociosa que permitiría admitir la paulatina reintroducción de tales servicios, sin necesidad de recurrir a obras de gran impacto urbanístico y con un amplio horizonte para desarrollo futuro.
Obras ya en ejecución en la actualidad, como es el caso de la duplicación de la vía existente entre Cabín 8 (barrio Ludueña) y la ciudad de San Lorenzo, serán útiles tanto para agilizar los actuales servicios de cargas como futuros servicios metropolitanos para pasajeros —tal como se aludió expresamente en los considerandos de la adjudicación de dichos trabajos—. Otros emprendimientos de magnitud, tales como los incluidos bajo el concepto del Plan Circunvalar, permitirán canalizar de manera más directa los flujos de cargas y, de paso, mejorarán la disponibilidad de los corredores radiales que tienen potencial para trasladar de manera rápida y eficiente a los pasajeros, tanto hacia y desde la ciudad de Rosario, como entre las diversas localidades comprendidas dentro del Area Metropolitana.
Pero la simple enunciación no es suficiente. Rosario ya ha tenido desafortunadas experiencias en cuanto a la pérdida de valiosas trazas ferroviarias que adecuadamente reservadas, podrían haber sido útiles a futuro para la resolución de viejos problemas de movilidad urbana. El ejemplo más reciente ha sido el caso de la antigua vía paralela a avenida Francia y calle Vera Mujica, que configuraba una traza norte-sur estratégicamente situada en el macrocentro, y podría haber sido útil para una vía verde, parque lineal e inclusive más adelante para un recorrido de circunvalación a alto nivel o soterrado. No obstante tales potenciales, las sucesivas administraciones municipales no tuvieron en cuenta esta traza, y se la ha perdido definitivamente como consecuencia de su parcelamiento y venta a particulares.
El desafío.
Este es el desafío que tiene la ciudad de Rosario para el futuro. No solamente en interés de sus propios habitantes (lo que ya de por sí ameritaría todo tipo de acciones al respecto) sino de los de toda la población del Area Metropolitana que encabeza. Las autoridades municipales deben cumplir con la obligación ante la ciudadanía de hacer valer sus derechos y actuar ante los organismos pertinentes a fin de garantizar la integridad futura de las trazas ferroviarias. Esta actitud debe ser seguida con atención por los restantes municipios y comunas de la región, imitando ese proceder en sus respectivas jurisdicciones, con el propósito simultáneo de reservar los corredores para el uso público común, y para que aquellos terrenos que no sean necesarios de manera inmediata o directa para las necesidades del transporte, sean aprovechados para usos recreativos o espacios verdes, en un todo compatibles con el objetivo perseguido de mejorar la calidad de vida y habitabilidad de los entornos urbanos, evitando su paso al dominio privado, o de construcciones sobre dichos inmuebles, lo que inhabilitará su aprovechamiento futuro en beneficio del bien común.
CARLOS ALBERTO FERNÁNDEZ PRIOTTI
Grupo Interdisciplinario "Transporte, tránsito y territorio"
transyterr@transyterr.com.ar
Publicado por el Diario "La Capital" de Rosario, en su edición del 14 de agosto de 2009.

miércoles, 24 de junio de 2009

LOS TRENES PASAN DE LARGO POR SANTA FE

En días pasados, y de incógnito, a la madrugada, pasó por Rosario una formación compuesta por coches motores Apolo (recientemente importados de España), con destino a las provincias que en breve implementarán las primeras etapas de sus respectivos servicios urbanos. En el caso de Chaco, el tren de trocha métrica irá a reforzar el parque de la empresa Se.Fe.Cha., la solidaria compañía que con vocación de servicio atiende importantes sectores de la provincia limítrofe; y de paso, presta vínculos en el Norte de la “Invencible” provincia de Santa Fe.
Pese a que muchos advierten que la reactivación que en estos días se está produciendo respondería a evidentes propósitos electorales con vistas a los comicios del próximo 28 de junio, vale la pena destacar que casi todas las provincias que rodean a nuestra “Bota” -y otras más distantes-, cuentan con emprendimientos de esta naturaleza, los que vale la pena enumerar:
Entre Ríos: en pocos días comenzará la reparación integral de las vías del F.C. General Urquiza, en las secciones Paraná – Concepción del Uruguay y Paraná - Concordia. Asimismo, hace mucho tiempo ya que cuenta con un servicio interurbano entre Basavilbaso y Villaguay-Concordia.
Corrientes: es una de las provincias que con mayor ahínco defendió la posibilidad de tener sus trenes, y es la responsable de haber concesionado “El Gran Capitán”, entre la Capital Federal y Posadas. A su vez, prevé la implementación de servicios suburbanos mediante trenes Diesel FIAT sobre el corredor Monte Caseros-Curuzú Cuatiá-Corrientes.
Chaco: como se dijera antes, fue pionera a través de la creación de Servicios Ferroviarios del Chaco, allá por 1997. Su encomiable labor tuvo gravitación vital dentro de Santa Fe, en oportunidad de las inundaciones de 2003, en el Norte de nuestro territorio; en especial en la sección San Justo - San Cristóbal. También ingresa en la provincia hasta la localidad de Los Amores, y -aunque efímeramente- llegó más al Sur, hasta Cañada Ombú, una zona de virtual aislamiento vial y social.
Córdoba: a los ya rehabilitados servicios entre Villa María y Córdoba por trocha ancha, y el Tren de las Sierras, entre Cosquín y Rodríguez del Busto, ahora se implementa un coche motor entre Rodríguez del Busto y Alta Córdoba, como paso previo a su prolongación hasta la estación del F.C. General Mitre. A su vez, está prevista la reimplementación de servicios interurbanos a Alta Gracia y a San Francisco.
Tucumán: inauguración de un servicio suburbano entre Tafí Viejo y San Miguel de Tucumán, como paso inicial para la prolongación de los recorridos al interior provincial.
Salta: se habilitó el “Tren Urbano de Salta”, entre la capital provincial y Cerrillos, estableciendo un recorrido troncal de alta densidad de tráfico que se extenderá al Norte hasta Castañares.
La Pampa: luego de quince años, se rehabilitaron servicios entre Realicó y Lincoln, con combinación hasta Once de Septiembre, en la Capital Federal, por la línea Domingo Faustino Sarmiento.

EJERCICIO DE MEMORIA
Cuando en 1992 el Poder Ejecutivo Nacional resolvió disolver Ferrocarriles Argentinos y cancelar los servicios interurbanos de pasajeros, algunas provincias aceptaron -con disímil suerte- hacerse cargo de las prestaciones. Tucumán, Río Negro y Buenos Aires fueron las que descollaron en este sentido.
Santa Fe, bajo la gobernación de Carlos Reutemann, tuvo el ofrecimiento de casi medio centenar de coches y seis locomotoras, para destinar a los servicios entre Santa Fe, Rosario y Retiro. Sin embargo, la administración provincial jamás tomó posesión de esos bienes, y tiempo después la Nación dispuso de ellos.
Si bien desde 1997 existe un servicio interurbano entre Rosario y Retiro por trocha ancha, éste nunca fue de una calidad aceptable, y tampoco se cumplieron las promesas superadoras de su concesionaria, Trenes de Buenos Aires. A partir de 2003, la concesionaria resolvió prolongar el recorrido hasta la estación Santa Fe, pero ello quedó nuevamente interrumpido en 2006, con las inundaciones en la capital provincial.

¿SANTA FE ANTIFERROVIARIA?
La situación de indiferencia de los gobiernos provinciales y municipales en Santa Fe relativa a la cuestión ferroviaria, ha sido coherente a través de las administraciones, aún siendo de diferentes signos políticos.
Así fue como en 1997, la Municipalidad de Rosario se opuso a que el tren de T.B.A. ingresara en la estación Rosario Norte, e intentó adoptar el mismo temperamento con “El Tucumano”, pero en este caso, por razones operativas, no quedó más remedio que flanquear el acceso del tren a la terminal local.
Asimismo, se han relatado ampliamente los avances sobre las instalaciones ferroviarias de la ciudad, para desafectarlas de su actividad específica, y consagrarlas a propósitos -en la mayoría de los casos- privados. En este sentido, el propósito oficial de última hora es interrumpir la operatoria ferroviaria a la altura de la actual estación Ludueña, para erigir ahí una supuesta estación intermodal en el futuro.
Por su parte, en la ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz las cosas no fueron más auspiciosas.
El Estado Nacional, en su momento se desentendió de las instalaciones ferroviarias en la capital provincial, y las mismas fueron presas de saqueos y vandalismo en su máxima expresión.
El actual intendente de Santa Fe, Mario Barletta, emprendió la restauración y puesta en valor del edificio de la estación del F.C. General Belgrano, luego de que se anulase la licitación para convertir esa terminal en un centro comercial a través de una empresa privada chilena.
La meritoria acción del intendente santafesino, en evitar que se siguiese degradando la estación, tiene su contracara en que no pretende destinarla a su función específica, sino a emprendimientos de otra naturaleza. En sintonía con ese temperamento, es que el primer mandatario de la capital provincial ha iniciado la apertura de calles que se encontraban cerradas por la existencia del terraplén del F.C. General Mitre. Las obras implican la destrucción del terraplén y el consiguiente levantamiento de vías.
Aunque la medida puede ser celebrada por los vecinos involucrados, constituye un delito, por cuanto se está desbaratando el Patrimonio Nacional.
Va de suyo que si el intendente Barletta pudo llegar a esa instancia, fue porque los organismos de control nacionales y el concesionario de la traza, Nuevo Central Argentino, omitieron custodiar debidamente las instalaciones, y ahora resultaron ineficaces para prevenir el accionar municipal.

Aunque la Municipalidad de Santa Fe prometa reconstruir la infraestructura cuando exista una iniciativa concreta para reponer los trenes, todos sabemos que es muy poco factible que eso ocurra.
Abrir una calle de la manera en que lo hace Mario Barletta no es “progreso”. Santa Fe retrocede 120 años al destruir su infraestructura ferroviaria. La inseguridad no se combate rompiendo vías, sino adoptando medidas de gobierno cuyos detalles exceden el propósito de este documento. Asimismo, la conectividad urbana se resuelve mediante pasos a nivel y a desnivel, tal como se aplica en la actualidad en muchas localidades del conurbano bonaerense, y como se implementó en la ciudad de Córdoba, incluso sobre trazas ferroviarias con décadas de inutilización.
El movimiento Tren para Todos ha hecho oír su disconformidad por el proceder del intendente santafesino, y recordó que hace pocos meses, este funcionario había convocado a la población a hacer un abrazo simbólico a la estación del F.C. Belgrano. Si bien los Amigos del Riel disentimos en varios aspectos con los postulados de Tren para Todos, en este caso coincidimos plenamente en que es imprescindible preservar las instalaciones para su utilización futura.
Resulta paradójico que el intendente Mario Barletta encare esta clase de obra destructiva, toda vez que integra el Frente Progresista Cívico y Social, el cual fue un activo participante de Tren para Todos, y que en su momento manifestó su repudio a la iniciativa presidencial del Tren de Alta Velocidad.

LA SITUACIÓN EN ROSARIO
El intendente rosarino Miguel Lifschitz ha presentado varias iniciativas para la reactivación del Riel, como por ejemplo la creación del Polo Ferroviario Rosario. Como contrapartida, el permanente lobby ejercido por ciertas corporaciones inmobiliarias sobre los organismos de planeamiento urbano, insiste en hacer negocios privados a costa del patrimonio público; y es así como se han perdido numerosas trazas ferroviarias que podrían haberse empleado para medios de transporte públicos.
De la misma manera, se han perdido lugares de incalculable valor estratégico, como la estación Rosario Central, hoy consagrada a finalidades apartadas de su objeto original.
Otra propuesta superadora es el proyecto de ley del diputado provincial Pablo Javkin, para la creación de una Empresa Provincial de Ferrocarriles, dentro del territorio santafesino. Esta iniciativa está ahora aguardando tratamiento legislativo en la Cámara Baja de la capital provincial. Sin embargo, en caso en que esa ley resultase aprobada, luego se debería aguardar a que el Poder Ejecutivo la reglamentase y pusiese en vigencia; pero conociendo el pensamiento de la actual administración provincial, es altamente improbable que ello ocurra.
Técnicamente el Gran Rosario está en condiciones de contar con trenes metropolitanos en ambas trochas de manera inmediata, ya que las instalaciones se encuentran operativas, y los gastos de habilitación de servicios serían moderados.
Así como los gobiernos provinciales y municipales han sabido ser eficaces para lograr la ayuda nacional en pos de la concreción del Nuevo Hospital de Emergencias “Dr. Clemente Álvarez” y de la reconstrucción de los muelles del área central (ambas obras en Rosario), podría dedicar el mismo énfasis en lograr que la Secretaría de Transportes de la Nación destinase material rodante para reparar una injusticia perpetrada por la dictadura militar, que al fin y al cabo fue comprado con dineros del Tesoro Nacional, al cual también aportamos los santafesinos. Tras veinticinco años de Democracia, las autoridades constitucionales no han sido capaces de reponer los servicios interurbanos de pasajeros, imprescindibles en toda metrópoli.

LA SOLUCIÓN ES LA VOLUNTAD POLÍTICA
Y LA CAPACIDAD DE GESTIÓN
La Subsecretaría de Transporte de la Provincia de Santa Fe carece de dependencias que entiendan en la problemática ferroviaria. Creemos que esa anómala carencia debe ser subsanada de inmediato.
Por otra parte, los Amigos del Riel hemos ofrecido nuestra desinteresada colaboración a lo largo de los años, aún cuando nuestro asesoramiento no ha sido reconocido por aquellos funcionarios que lo han recibido.
La diferencia de color político entre Nación y Provincia, y las discrepancias internas entre Provincia y Municipio no deben ser óbice para alcanzar metas que beneficien a la Comunidad.
Hoy con indisimulable envidia vemos que otras provincias reinician sus servicios ferroviarios, mientras en Santa Fe se sigue destruyendo infraestructura y se carecen de ideas y de un funcionariado comprometido con el resurgimiento del Riel.
Aspiramos a que en poco tiempo los santafesinos gocemos nuevamente de la presencia ferroviaria que nunca debimos perder.

ASOCIACIÓN ROSARINA AMIGOS DEL RIEL
Junio de 2009.

viernes, 5 de junio de 2009

SE REALIZÓ LA CONFERENCIA DEL CINCUENTENARIO


El jueves 28 de mayo, se llevó a cabo la conferencia “Trolebuses: Cincuenta Años y Un Desafío”, a cargo del Sr. Mariano César Antenore, y organizada por la Asociación Rosarina Amigos del Riel con el auspicio de la Municipalidad de Rosario.

En la sala C “Alcides Greca” del Centro Cultural Bernardino Rivadavia, el disertante presentó una reseña en imágenes, con una disertación que abarcó desde los inicios del trolebús, la campaña anti-tranviaria tramada desde Norteamérica, la inserción del trolebús en la Argentina, y la llegada a Rosario.

Finalmente, se realizó una comparación de costos, con el propósito de dejar demostrado que el trolebús no es deficitario como muchos sostienen; así como también se trazaron propuestas de renovación y expansión del sistema.
Aunque las autoridades municipales, encabezadas por el Intendente Miguel Lifschitz había prometido su presencia, se registró la valiosa asistencia del Concejal Osvaldo Miatello, acompañado de sus asesores, entre una concurrencia discreta pero muy atenta y calificada.

Párrafo aparte merece la escasa difusión que la charla tuvo en los medios de comunicación masivos, con las honrosas excepciones del programa Tempranísimo de Sergio Roulier, por la emisora Radio Dos, y del diario El Ciudadano & La Región, a instancias del periodista Nelso Raschia.
No obstante, el Cincuentenario de los Trolebuses de Rosario, no pasó desapercibido para propios ni extraños.
Desde este blog agradecemos al Sr. Rafael Oscar Ielpi, Director del Centro Cultural Bernardino Rivadavia, y a la Sra. Graciela Miraglia y su equipo, también del mismo organismo, por su generosa colaboración.

martes, 19 de mayo de 2009

Trolebuses: Cincuenta Años y un Desafío



Cuando en 1959 tardíamente Rosario inauguraba su primera línea de trolebuses, pocos se imaginaban que ese auspicioso comienzo tendría sin embargo, luego de su época de apogeo, un tiempo de agonía; y tras éste, una reactivación parcial que, medio siglo después, presenta interrogantes y desafíos. Fue a instancias del Dr. Alejandro Gómez, Vicepresidente de la Nación y oriundo de nuestra ciudad, que el anhelado proyecto de tener trolebuses pudo cristalizarse, ya que quien secundaba al Presidente Frondizi, gestionó la cesión de trolebuses M.A.N. por parte de la empresa Transportes de Buenos Aires.

Aquella primera línea - la “G” - que cubría un corto tramo entre la Plaza Sarmiento y la plazoleta de Av. San Martín y Saavedra, fue el puntapié inicial para un sistema que llegó a tener setenta y dos kilómetros de extensión entre líneas de servicio y accesos auxiliares.
En 1961 llegaron los trolebuses FIAT, comprados nuevos, con lo que la red se expandió y ganó en las preferencias del público. Mientras la desacertada medida de erradicar los tranvías se hacía efectiva, y la privatización del transporte automotor había acabado con las cotidianas huelgas de personal, pero fomentando que los noveles empresarios solicitaran recurrentemente aumentos de tarifas, los trolebuses se consolidaban con seis líneas que unían los cuatro puntos cardinales de la ciudad.

Puede decirse que el “Corredor Norte-Sur” tuvo su verdadera implementación en aquél entonces, con la combinación de las líneas “H” y “J”. Además, a estas líneas, se les sumaban refuerzos, como la “I”, hasta la Plaza Alberdi , y la “G”, que complementaba a la “J”, pero llegando a la Estación Terminal de Ómnibus “Mariano Moreno”. Por su parte, el puntal del sistema fue -y sigue siendo- la línea “K”, desde el Este al Oeste. Su refuerzo fue la “L”, hasta la estación Rosario Oeste del Ferrocarril General Belgrano; pero su existencia fue efímera. Las líneas de refuerzo tenían por objeto permitir el transporte en condiciones seguras y cómodas, de aquellos pasajeros que residían en zonas intermedias, y que encontraban los troles de las líneas troncales, demasiado llenos. Sin embargo, al salir de servicio varios trolebuses M.A.N. por propia fatiga de las máquinas, las líneas de refuerzo fueron eliminadas, mientras que se fusionaron la “G” y la “J”, dando origen a la “M”, a partir de 1967.

Los ataques a la propiedad pública, perpetrados en septiembre de 1969, tuvieron como blanco principal a los ferrocarriles y el transporte urbano. Once trolebuses fueron incendiados, y ya no se pudieron recuperar. Si bien un año después llegaron los “Mercedes-Benz”, la limitada confiabilidad de éstos hizo que el sistema no recuperase los niveles de calidad de antaño. Tras el restablecimiento democrático, el electo intendente Ruggeri firmó la compra de cuarenta unidades soviéticas, pero el contrato no se efectivizó al caer el Gobierno Constitucional en marzo de 1976. La dictadura militar hizo suya la provincia de Santa Fe por medio de la Marina, y quien entonces regía la ciudad dispuso la cancelación de la línea “H”, quedándose la zona Norte sin trolebuses. Con el consejo de las cámaras empresarias del autotransporte, que recomendaban suprimir los trolebuses, se resolvió privatizar el sistema, vendiéndose los bienes muebles e inmuebles, transfiriéndose los servicios en junio de 1979. Aunque el concesionario reflotó la línea “H”, al poco tiempo las empresas de colectivos presentaron recursos de amparo que obligaron el cese de las operaciones. A pocos meses de la incorporación de los cinco trolebuses rusos, única inversión de fuste en la concesión otorgada, se anexó el tramo Norte al recorrido de la “M”, constituyéndose entonces un trayecto troncal 100%.

Por diversos incumplimientos; la no renovación de trolebuses y a cambio de ello la construcción artesanal de vehículos de improvisada calidad y dudosa seguridad; y el experimento de microómnibus a baterías cuya implementación no era el objeto de la concesión, la administración del Intendente Natale dispuso en 1982 recuperar las instalaciones fijas. En 1984, cesó la línea “M”, mediante la autorización del flamante Concejo Municipal, y los trolebuses ya no volvieron al corredor Norte-Sur. Cinco años después, el Intendente Usandizaga firmó el contrato de concesión de la línea “103” con Martín Fierro S. A., dos días antes de renunciar a su cargo. Mientras tanto, los troles de la “K” ya no mejoraron y por el contrario, sufrieron la intromisión de colectivos Diesel en el corredor -so pretexto de la crisis energética-, situación que se prolonga hasta la actualidad. Los setenta y dos kilómetros de líneas aéreas, se redujeron a veinte; las subestaciones rectificadoras, de siete en servicio pasaron a dos, y de cuarenta trolebuses entregados por el municipio, sólo quedaron no más de doce unidades de fabricación propia.

En enero de 1994 se inauguró la nueva Línea “K”, con veinte flamantes trolebuses. La inversión privada tuvo su puntal en el Intendente Héctor Cavallero (por entonces del Partido Socialista Popular), asistido desde el Honorable Concejo Deliberante por Osvaldo Turco (Partido Justicialista), quien desde su banca defendió tenazmente el sistema eléctrico. Mientras tanto, se sustanciaron las demandas civiles y penales, que hoy - quince años después- están en sus fases finales de resolución.
La recuperación de la “K”, lamentablemente no tuvo su correlato en el resto del sistema; esto sin duda se debió a la falta de decisión política. En 2004, por desavenencias internas del consorcio concesionario e incumplimientos diversos para con el Municipio, la SEMTUR se hizo cargo de la línea, operándola desde entonces. La Sociedad del Estado recuperó instalaciones fijas, que hacía tiempo habían dejado de recibir mantenimiento, puso nuevamente en servicio varios trolebuses detenidos, y concluyó la reconstrucción de una unidad que había sido siniestrada años antes.

Luego de abortarse la importación de los trolebuses de segunda mano a valor simbólico desde Vancouver (Canadá), se abren interrogantes para este medio de transporte. Sus principales ventajas son su propulsión eléctrica, no emitir contaminantes, y ser un sistema versátil que no requiere para su implementación de grandes obras viales, ni inversiones millonarias para concretar extensiones o nuevas líneas. La línea “K” es la mejor línea de Rosario, pero el desafío es pensar en la paulatina renovación de sus coches, sus redes y sus subestaciones -con medio siglo a cuestas-, para poder seguir brindando los servicios de excelencia que hoy ofrece. Asimismo, es preciso que se le confiera el rol que el trolebús debe tener en el contexto del transporte urbano, convirtiéndolo en un servicio rápido, sin interferencias de líneas de colectivos, con carriles preferenciales y gobierno sobre la señalización luminosa. En el mismo sentido, se hace imprescindible expandir la red, principalmente en aquellos corredores en donde subsiste infraestructura reutilizable, y una tarifa diferencial por parte de la Empresa Provincial de la Energía, que elimine la desventaja que sufre el trolebús frente a los colectivos, que gozan de gasoil subsidiado.

Hay trescientas cuarenta y cinco ciudades en el mundo que tienen redes de trolebús, así como existen más de veinte fabricantes. Rosario tuvo la suerte de conservar el sistema de trolebús junto con la provincia de Mendoza, mientras el resto de los sistemas argentinos fueron cancelados en 1966. Hoy está el desafío de recuperar parte de aquello que hemos perdido a manos de concesionarios ineficientes y de funcionarios de dudoso comportamiento. Más que razones técnicas o económicas, la decisión política será el instrumento que permitirá concretar los objetivos que en este breve texto se han planteando.

MARIANO CÉSAR ANTENORE
18 de mayo de 2009

domingo, 10 de mayo de 2009

domingo, 3 de mayo de 2009

EL 1° DE MAYO EN LA ESTACIÓN DE TRENES ROSARIO CENTRAL

El viernes 1° de mayo de 2009, en horas de la tarde, el público se congregó en las adyacencias de la estación Rosario Central para acompañar a los Amigos del Riel en la conmemoración del aniversario de la iniciación de la construcción de la línea férrea entre Rosario y Tortugas (en el límite Oeste de la provincia).
Así fue que Angel Ferrer y Rolando Maggi brindaron una exposición a los concurrentes, resaltando la importancia del Riel en la historia de Rosario, así como procuraron concientizar acerca de la necesidad de rehabilitar los trenes regionales, suprimidos por la dictadura militar, pero tampoco reanudados por las autoridades nacionales, luego de veinticinco años de Democracia.
Asimismo, se destacó que por estar a pocas cuadras del microcentro, la estación Rosario Central, independientemente del uso que se le da en la actualidad.
Deseamos agradecer a todos los que adhirieron a nuestro recordatorio, y desde este blog manifestamos que nuestra coherencia se mantendrá a lo largo de los tiempos, en pos de conferir nuevamente al Ferrocarril, el rol que nunca debió perder.

Pueden verse fragmentos de las alocuciones en los siguientes videos:
http://www.youtube.com/watch?v=L2HU11fvEdo
http://www.youtube.com/watch?v=ES11XydaCVw
http://www.youtube.com/watch?v=q94s1m3fPlg

viernes, 24 de abril de 2009

EL 1° DE MAYO, TODOS A LA ESTACIÓN ROSARIO CENTRAL

RECORDAMOS EL ANIVERSARIO DE UNA EPOPEYA CÍVICA

El Gobierno de la Confederación Argentina, presidido por el General Urquiza, declaró ciudad a la Villa del Rosario en 1852 y, a poco de sancionada la Constitución Nacional al año siguiente, ya se decidió a tender una línea férrea que vinculara a nuestro puerto con el resto del país. Esto lo determinó mediante la aceptación del minucioso informe elevado por el ingeniero norteamericano Allan Campbell en septiembre de 1854, después de haber explorado el territorio desde la costa del río Paraná hacia la ciudad de Córdoba, confeccionando mapas y perfiles de la línea así como el presupuesto para la obra. Tan acertado fue el estudio, que se lo aplicó prácticamente sin variantes cuando diez años después, ya unificada la República Argentina tras la guerra civil, el Presidente Bartolomé Mitre llegó hasta nuestra ciudad en abril de 1863, para inaugurar junto al pionero Guillermo Wheelwright, los trabajos de construcción del Ferrocarril Central Argentino (F.C.C.A.), el que en pocos años logró atravesar con sus rieles la provincia de Santa Fe, llegando a Tortugas, en el límite con Córdoba, a 114 kilómetros de Rosario.
En esto reside la importancia del acontecimiento que ahora recordamos con legítimo orgullo, por ser Rosario la cabecera de esa línea que, con el correr del tiempo se extendió mucho más allá de la capital mediterránea, y mediante la conexión con otros ferrocarriles construidos por el Estado Nacional, extendió su influencia hacia las provincias de Cuyo y del Noroeste argentino. El asentamiento de colonias agrícolas en Santa Fe y en Córdoba, fue determinante para el gradual crecimiento del tráfico ferroviario conduciendo la producción, pero simultáneamente, se desarrolló un movimiento de pasajeros que motivó la multiplicación de las frecuencias entre Rosario y las poblaciones cercanas, mediante a los servicios “locales” que hasta 1977 dieron vida a la más antigua terminal rosarina.
Decenas de trenes partían y llegaban cada día en Rosario Central, que atendía también servicios regionales y de combinación, desde y hacia des­tinos más distantes. Cañada de Gómez, a 73 kilómetros de Rosario, estaba a poco más de una hora de viaje (parando en todas las intermedias) y hasta Roldán habla trenes adi­cionales como refuerzo en horarios “pico”. Desde la década de 1930, con la creación de la “Clase Única”, se redujo el costo de la tarifa sin des­medro de las comodidades a bordo.
La modernización de los servicios con la introducción de trenes-diesel de producción nacional desde 1963 contribuyó a agilizar la circulación y a brindar una oferta de transporte que hoy sería insuperable, de no haberse interrumpido arbitrariamente entre 1977 y 1978. La peor consecuencia de ello, fue la clausura indefinida de la terminal Rosario Central. Después de años en que el abandono motivó el progresivo deterioro, diferentes ocupaciones (oficiales y clandestinas) afectaron las instalaciones, pese a haber estado prevista su reutilización para un proyecto ferrourbanístico integral. En lugar de eso, se la afectó a otros usos, desvirtuando su condición como centro de transporte con inmejorable ubicación céntrica y potencial aprovechamiento comercial y de servicios en sus dependencias. Contra todos los aparentes impedimentos, aun sería posible reactivar a Rosario Central mediante el tendido de la vía que la reconecte con la lí­nea principal en Rosario Norte.
La reanudación del servicio local es un hecho inexorable y, cuando esto ocurra, será indispensable que los trenes del Servicio Metropolitano de Pasajeros lleguen y partan desde su cabecera natural, a pocas cuadras del área comercial y bancaria de la gran ciudad que nació, creció y latió al ritmo del Riel, que le dio auge como núcleo vital de la Región más productiva del país.
ROSARIO - 1º DE MAYO DE 2009
POR LA VUELTA DEL TREN A ESTACIÓN “ROSARIO CENTRAL”
Por consultas: amigosdelriel@yahoo.com.ar

jueves, 23 de abril de 2009

LA TERCERA...¿SERÁ LA VENCIDA?

A continuación reproducimos la nota aparecida el pasado lunes 20 de abril, dando cuenta de la presentación que el Ente del Transporte de Rosario realizó el 30 de marzo, en el salón auditorio del Banco Municipal, a la que fuimos gentilmente invitados por las autoridades del mencionado organismo.
Hacemos votos para que se concrete la iniciativa que permita que Rosario tenga un transporte público de la jerarquía que se merece. Sin embargo, tenemos un cauto optimismo en razón de las muchas veces que se formularon anuncios de esta naturaleza, que luego no fueron materializados.
No obstante, apoyaremos las labores del Ente del Transporte en toda iniciativa propositiva que fomente el transporte eléctrico y por Riel en la ciudad de Rosario.
A continuación, la nota publicada por Rosario/12:

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/9-18193-2009-04-20.html

CIUDAD
EL BANCO MUNDIAL FINANCIARA LA REINSTALACION DEL TRANVIA EN LA ZONA NORTE
Un sistema rápido y poco furioso
El organismo internacional aportará algo más de 40 millones de dólares a la ciudad. Con esos fondos, el municipio pretende conectar Alberdi con la plaza Sarmiento, y así incentivar el uso de un transporte masivo, desalentando los autos particulares.
Por Guillermo Zysman

El municipio consiguió el aval del Banco Mundial para financiar la instalación del tranvía en el corredor norte-sur de la ciudad. En los próximos días el Ejecutivo deberá presentar documentación adicional al BM, en especial la referida a informes de impacto ambiental para garantizarse la línea crediticia que permitirá recuperar las vías donde hubo y levantar donde faltan, además del cableado aéreo. Inicialmente el organismo financiero concederá a la municipalidad algo más de 40 millones de dólares, con lo cual en la primera etapa se avanzará sólo desde la Plaza Sarmiento hasta el extremo norte de Rosario, teniendo en cuenta que cada kilómetro de tranvía demanda una inversión de 7 millones de dólares. "Se ha priorizado agilizar el tránsito en este sector de la ciudad ya que surgió como el más utilizado en la Encuesta de Orígen y Destino que se realizó el año pasado", justificó la gerente del Ente de Transporte local, Mónica Alvarado.
Días atrás, se realizó un Taller Informativo sobre los avances del Estudio Integral de Transporte y Uso del Suelo en el Corredor Norte-Sur del Area Metropolitana. El trabajo fue financiado por el Gobierno nacional mediante crédito otorgado por BIRF.
En aquella jornada, representantes de la consultora Transvectio y del gobierno municipal expusieron lo investigado. De acuerdo a las conclusiones preliminares de la encuesta Orígen-Destino realizada a 15 mil personas el año pasado, el 33 por ciento de lo viajes corresponde al transporte urbano y el 29 a autos particulares.
Desde el Ente destacaron que en 1993 el TUP representaba el 48 por ciento de la movilidad, de allí la necesidad de eficientizar el sistema público masivo para evitar mayores congestionamientos de tránsito. Del mismo modo, desde 2002 a la fecha se notó un descenso en el uso de la bicicleta, fenómeno que las autoridades ligaron al incremento que tuvo en su momento la bici en plena crisis económica.
En el flujo total de movilidad, el corredor norte-sur es el más utilizado, razón por la cual se decidió priorizarlo como primera intervención. A instancias de lo recomendado por la consultora, la municipalidad desechó las otras dos opciones que estaban en estudio -trolebuses o colectivos más ágiles- y se avanzará en la implementación del tranvía, un sistema rápido y poco contaminante.
Al respecto, el secretario de Servicios Públicos, Gustavo Leone confirmó a Rosario/12 que el municipio tiene prácticamente acordado una primera línea crediticia de parte del Banco Mundial. "La primera etapa son algo más de 40 millones de dólares, en las próximas semanas tenemos que presentar una serie de documentación para cerrar el acuerdo y poder hacer luego las licitaciones correspondientes", precisó el funcionario.
El tranvía comenzará a funcionar en dos años y unirá la avenida Alberdi con el microcentro.